El mundo harmónico y perfecto se derrumba, se quiebra, y por las grietas emergen filigranas de color, bucles infinitos, geometría hipnótica que lo empaña todo. El mundo ya no es lo que parecía. Ahora todo es distinto. Ahora todo es más extraño. Muy extraño. Surgen infinitas dudas en nuestra interpretación del mundo. De su mundo. Inevitablemente, nos hallamos encerrados en la mente de una artista que ama la psicodelia, la paranoia. Sumergidos en ese nuevo universo, nosotros mismos nos acabamos transformando. Dejamos de ser simples humanos para convertirnos en criaturas complejas. Nuestro lenguaje será ahora la abstracción, nuestro cuerpo el surrealismo, nos vestiremos con sus símbolos. Seremos criaturas de un laboratorio onírico en cuyas paredes ella ha escrito una y otra vez I am not what it looks like, I am not what it looks like, I am not what its looks like. Nada está claro. Nunca más.
¿Siempre has hecho montajes combinando fotografía y dibujo o es algo que has descubierto recientemente?
Lo descubrí en octubre, cuando llegué a Barcelona. Realmente es algo que me gusta, porque antes había trabajado 3 años como interiorista y tampoco estaba muy satisfecha. Cuando llegué aquí empecé a dibujar ya que tenía más tiempo libre y me salió así, sin más.
Pero supongo que algo o alguien te habrá inspirado para decantarte por ese tipo de Arte
Supongo que he visto tantas páginas web, que seguro que alguna me ha acabado inspirando. Todo lo que ves alrededor, lo copias de algún modo, pero de forma selectiva; eliges una parte de esto, otra de aquello, y así, al final, creas algo nuevo. Por ejemplo, me gustan mucho los graffiti artistas como Banksy, y luego hay otro que me encanta, Jeff Soto, que es del sur de America y que tiene unas pinturas totalmente diferentes. Trabaja sobre bases negro gris y luego le añade toda la gama de colores y formas.
Y todas esas influencias acabaron plasmadas en camisetas ¿cuándo empezaste a customizar la ropa con tus ilustraciones?
Fue a posteriori. Quería hacer algo que me diera un poco dinero, porque claro, todo lo que hago lo disfruto, pero en un momento de necesidad, la manera más rápida y fácil era hacer camisetas y, luego, poco a poco, me animé tanto que dejé definitivamente lo del interiorismo.
Momento de promoción: ¿en qué tiendas podemos encontrar esas camisetas?
Pues hay una tienda que se llama “Something for everybody” que se encuentra en Jaume I, que venden ropa de diferentes diseñadores, algunos son famosos, otros empiezan; y ahora en octubre voy a a trabajar en el Borne. Participaré en un espacio donde hacen exposiciones, venden ropa de diseñadores, y lo que pretenden es elegir a un grupo de ellos y que cada uno tenga una parte del espacio y la mantenga. Me parece una idea genial.
Y hablando de diseño y diseñadores, me he fijado que para realizar tus fotomontajes recurres por lo general a fotografías de moda: ¿pura casualidad? ¿O nos intentas decir algo?
Creo que es por casualidad, porque empecé con chicas con caras lindas, el cuerpo bonito… Y, claro, al final quería crear una visión conjunta de mi obra para que fuera reconocible y elegí ese estilo. Si te separas en un millón de partes, al final te puedes confundir, la gente también se confunde y eso es negativo para el artista y su difusión.
Te explico mi interpretación: la realidad harmónica y perfecta en realidad esconde profundas paranoias imperfectas.
¡Me gusta! Sí, esto que dices también tiene relación con mi nombre artístico, I am not what it looks like, “no soy lo que parece”. Me inspiró esa situación súper, súper ridícula en la que el marido llega a su casa y encuentra a su mujer con otro chico en la cama, y ella dice “no es lo que parece”, pero claro, sí es lo que es. Hay mucha gente que intenta ocultar las cosas obvias y, permanentemente, engaña al mundo, y a si mismo, claro. Otra explicación sobre mi pseudónimo es que a veces la gente dice “tal cosa es así” pero, en realidad, es algo totalmente diferente. Cuando mucha gente habla, al final el significado original se distorsiona enormemente. Y es algo que me molesta mucho, ¿sabes? Porque yo vengo de un pueblo pequeño de Bulgaria donde la gente se pasa el día hablando sobre el resto y es bastante incómodo.
Y para huir de eso, te creas tu propia realidad…
Sí, me gusta meterme en esa realidad, pero sola no, no sé sobrevivir, todo es demasiado caótico. Necesito también un poco de equilibrio. Si es así, perfecto. Esa otra dimensión me ofrece el placer de la aleatoriedad: un día me puede inspirar la música, otro la pintura y no tiene porqué tener un sentido ni una explicación. En el mundo real, hay que darle nombre a todo y, a veces, no hay explicaciones de lo que hacemos, porque viene de dentro y cada uno tiene su forma de expresarlo.
Y de ahí que en tus dibujos la lógica esté ausente
Sí, más o menos. Cuando empecé, había algunos que quizás sí tenían un significado pero tendría que explicártelo, porque si no dudo que llegaras a interpretarlo. Pero lógica, lógica, no creo que haya realmente; cuando los ves por primera vez, creo que no. Por eso no es lo que parece. Hay que investigar dentro de la imagen.
Te gusta experimentar, no me cabe la menor duda. De hecho te veo como una suerte de doctora Frankenstein, todas esas criaturas de tus ilustraciones…
Si así fuera, estaría siempre creando cosas con pájaros (ríe) Es cierto que experimento, porque cada composición depende del material, la textura sobre la que lo hago. Esto me influye mucho, por eso recojo cosas de la calle, maderas viejas, cajones de armarios, y dibujo sobre los mismos. Realmente, cuando empiezo nunca sé qué va a salir, no hago esbozos ni nada parecido; poco a poco, con el trabajo, empiezan a aparecer cosas y decido qué me quedo y qué no. Me gusta jugar con la realidad, recomponerla; yo por ejemplo si voy por la calle me puedo imaginar que de tu cabeza salen cosas, y yo lo veo, puede sonar raro pero es así. Veo algo que no existe pero se me aparece, y tengo la capacidad de aprovechar eso para crear un mundo nuevo. Y más o menos en los cuadros funciono así. Cuando tengo una base, puedo crear lo que quiera.
¿Si nos ponemos una de tus camisetas nos convertiremos en una de tus criaturas?
Bueno yo no puedo saber con qué intención lo lleva la otra gente, a parte de que la mayoría de lo que hago después olvido rápidamente que lo hice. Igual veo alguien que está vestido con mis camisetas, y yo sé que es mi camiseta, pero lo veo como un hecho normal. Si la gente lo ve como una marca de locura, genial.
Marcarán la diferencia, seguro.
¡Eso está bien! Creo que todos estamos forzados a copiar y, al final, todo resulta demasiado similar, un conjunto sin identidad. Desde pequeños nos obligan a actuar según lo que hace la mayoría y, así, siempre estamos dependiendo de la gente de alrededor, de lo que dicen, de lo que hacen, y nos perdemos a nosotros mismos. Mucha gente tiene complejos por eso, porque no encuentra y aprecia su persona.
Tus criaturas, pues, explotan toda su verdad
¡Sí! ¡Exacto! Aunque cuando se vive en sociedad, también tenemos que contar con los otros, porque sino se montaría una revolución total. Pero ser sincero es muy importante, porque te evita situaciones de malestar entre personas próximas, y también contigo mismo. La gente se preocupa en exceso sobre lo que hace, sobre la opinión del resto, sobre cómo vestirse… Se trata de problemas absurdos. Haz lo que sientas y vive. Eso es lo importante.
¿I am not what its looks like es una síntesis de ese mensaje, no?
Por supuesto. Las cosas que hago igual son raras pero demuestran que la perfección del mundo, en realidad, es horrible, es una farsa. Estamos demasiado condicionados por un modelo a seguir y rechazamos nuestra esencia. La gente no disfruta lo que tiene, sino que ambiciona cosas imposibles, sólo porque el resto así lo ha establecido. Es muy difícil aceptarse a uno mismo. Pero si lo hacemos, si asumimos ese reto, todo será más fácil.
Gran mensaje. Para terminar: has creado muchas criaturas pero, ¿cómo te representarías a ti misma?
¡Buf! No puedo, esto lo dejo para la otra gente. Siempre cuando tengo que definir algo sobre mi es muy complicado. Aunque… no sé, pondría un pájaro. Todo lo que hago empezó con la imagen de un pájaro muerto; fue mi primer dibujo favorito. Si lo ponías en la pared, parecía que volaba, pero al estirarlo en el suelo estaba muerto. Como ves, todo depende del punto de vista con el que se miran las cosas.
Desislava Staneva (Sozopol, Bulgaria, 1987) trabajó como interiorista durante 3 años. Luego se trasladó a Barcelona donde terminó su máster de diseño de espacios comerciales. Interesada en el diseño gráfico y eventos, ha expuesto en el Bar Bacaro de Barcelona, entre otros.
Si queréis ver más sobre la obra de esta genial ilustradora, visitad su web
http://www.iamnotwhatitlookslike.com/
Una entrevista de Adrián Pino
















