Hoy os voy a hablar de Miguel Noguera, un humorista español que hace un humor distinto a lo que habíamos visto hasta la fecha. Más que humor yo diría que expresa ideas curiosas y las desarrolla brevemente en una profunda ida de olla. Os pongo un vídeo para que lo veáis. Miguel Noguera

Pues bien, como me aburro mucho he decidido hacer una entrada basándome en su estilo. A ver qué tal queda.

Un gigante español

Un gigante español, ¿no? Que es de la españa profunda. Que nadie lo contrata porque hay 5 millones de parados. Un gigante que de una zancada  va de Gibraltar a Marruecos. Un gigante que entra a los inmigrantes sin papeles escondiéndolos en su vello púbico. Un gigante que ha acabado con la patera. Ahora lo que se lleva es el transporte púbico al estilo del gigante español.

 

Un cojín de madera

Un cojín de madera. De madera muy dura. Un cojín de aquellos que te sientas y prefieres estar de pié. Las abuelas con dolores de espalda tienen cojines de madera. Pero las casas de madera no tienen cojines de madera porque había que escoger: o los pilares maestros de madera o el cojín. Y, en tanto que se presupone que a uno, aunque sea tan raro como para querer vivir en una casa toda de madera, le gusta poderse sentar en su sofá sin miedo a un derrumbamiento de suelo de madera, la elección está más que clara. Unos cojines de madera de estos que cuando los niños dicen: Ahhh!! Chupi!! Pelea de cojines!    Empiezan a tirar cojines y acaban en el hospital.

 

Un pasillo circular

Un pasillo circular. Que no sea recto y estrecho, sino que al meterte en su interior el espacio se ensanche y puedan haber cosas a los lados como cuadros y cosas más grandes que no podrías poner en un pasillo recto. Un pasillo circular para claustrofóbicos, que les molesta tener la pared tan cerca, no tienen espacio para respirar los claustrofóbicos con tanto cuadro cercano y aquellas gotitas de relieve que hay en las paredes que les presionan y les increpan. Y ellos que van tan tranquilos sin molestar a nadie, pero empiezan el pasillo y están deseando salir, porque uno no sabe cuando aquello va a desmoronarse. Y hasta el momento a un claustrofóbico ni a nadie que sepamos le ha pasado que de repente el pasillo se estreche a  medio camino, pero como pase UNA SOLA VEZ tendremos en nuestras puertas a todos los claustrofóbicos anunciando el apocalipsis si no se instala en el mundo entero y parte del espacio el pasillo circular.