Hola amigos de la entrevista. Hoy nos encontramos con una persona que se ha convertido en excepcional gracias a su culo y no estamos hablando de Jennifer López. Se llama Roberto y desde que nació nunca en su vida ha conseguido defecar. Sí, me han oído bien. Buenas tardes Roberto.

Roberto: Buenas tardes.

Aleix: Cuénteme, ¿cómo está?

R: Hombre pues estoy mal. Imagínese, estoy lleno de mierda. Me corre por todo el cuerpo, por las venas, las arterias del corazón llenas de mierda, todo fatal, FATAL. El médico dice que algún día voy a explotar como una piñata.

A: ¿Y cómo se dio cuenta de que le sucedía esto?

R: Nada, pues desde pequeñito que pasaban las horas y yo no iba al baño más que para hacer pis. Mis padres no sabían qué hacer en algunos casos. Por ejemplo, cuando cogía algo del suelo y me decían: ¡caca no! Yo me ponía a llorar porque me pensaba que se estaban riendo de mi carencia fecal. Desde entonces nunca cojo nada del suelo cuando estoy con gente, lo cual es una putada porque una vez se me cayeron las llaves del coche y tuve que volver a casa haciendo autoestop.

A: ¿Así que esto que te ocurre podría ser fruto de un trauma infantil?

R: ¿El qué?¿Esto del cagar? No, hombre. Mis padres me han apoyado mucho. Siempre que voy a comer con ellos me recuerdan que un día de pequeño parecía que iba a cagar, pero al final no. Ellos lo llaman el gran intento del 96. Incluso hicieron un vídeo casero. Y me cantaban canciones de ánimo.

A: ¿Canciones?

R: Sí, del tipo: (cantando) “Se huele, se siente, la caca está presente”

A: Entiendo, entiendo…¿Y cómo fue tu adolescencia? Porque me imagino que sería…

Roberto se levanta escopeteado hacia el baño.  Miro a las cámaras con cara de circunstancias. Pasan unos segundos y como veo que no vuelve hago una señal al cámara para que corte.

A: ¿Qué ha pasado Roberto?¿Has tenido suerte?

R: Ha resultado ser una falsa alarma

M: Vaya, lo lamento. Retomando la entrevista te preguntaba que cómo fue tu adolescencia.

R: Hombre, pues fue dura. Con los amigos tuvimos una época en que nos enviábamos vídeos de nuestros excrementos y los comentábamos, y el hecho de que mis cagadas nunca fueran objeto de conversación me hizo sentir como que no pertenecía al grupo, aunque he de decir que siempre intentaron ayudarme. Por ejemplo para mi cumpleaños una vez me regalaron una colección de novelas de terror porque dicen que “te cagas de miedo”.

A: Ya veo..

R: También tuve una época tonta en la que me dio por transportar droga en el estómago. ¡Imagínate cuando me enteré por dónde se saca! Un follón. Los narcos diciéndome que me había metido en un lío, que estaba de mierda hasta el cuello. Como si no lo supiera yo.

A: Vaya, ¡menuda experiencia! Dinos Roberto ¿Cómo es la habitación de una persona que no defeca?

R: Pues mi habitación es muy normalita. Tengo todo de cosas que me recuerden a mierdas, ya sabes, un peluche del señor mojón, una foto de la playa de la Barceloneta y mi colección de mierdas humanas.

A: Asombrosamente asqueroso. ¿Crees que esto de la colección de mierdas humanas puede tener algo que ver con tu famoso problemilla?

R: No, no le veo ninguna relación, la verdad.

A: Ya, ya… Oye con esto de no cagar no sé si te has dado cuenta de que tienes más tiempo para dedicarte a lo que quieras qué cualquier persona que suela cagar. ¿En qué te gusta gastar tu tiempo?

R: Pues soy un gran cinéfilo. Me gusta mucho el cine porque en las películas la gente nunca sale cagando, y entonces me siento muy identificado. No sé cómo decirte, es como si los actores hubieran hecho la peli basándose en mí.

A: Bueno, pues hasta aquí la entrevista de hoy. Muchas gracias a Roberto por su…

Roberto me corta.

R: Un momento, si me permites he escrito un poema sobre mi situación y me gustaría leerlo.

A: Haz lo que quieras, yo ya he aguantado bastante.

Me levanto y me voy. Roberto sigue a lo suyo.

R: Está escrito en papel higiénico porque en mi casa sobra mucho. Se titula: “No cagar tiene sus ventajas”

 

No cagar tiene sus ventajas,
Pues ante los ojos de un no cagador,
Todas las cacas parecen majas.

 

No gastas en sucias escobillas,

Ni en toallitas perfumadas,
Y con los pelos no se te hacen pelotillas.

Hincharte a fibra sin ir al escusado,
Sin tener que comer yogures prefabricados,
El sueño de José Coronado.

R: Venga, hasta luego.