Xavi Hernández entra en una panadería vestido con el chandal del Barça. Se para frente al mostrador, echa una ojeada a los dependientes y con un gesto da la palabra a uno de ellos. El dependiente le pregunta:

 

- ¿Qué pan quieres? Tengo chapatas, baguettes…

- No se, todos lo han hecho muy bien, son grandes panes, por algo han llegado hasta aquí.

- El Mundo Deportivo te sacó en portada junto a una baguette. ¿Que podrías decirme al respecto?

- No voy a negar que este tipo de pan siempre me ha causado admiración pero ahora estoy con los panes de aquí, aunque no descarto coquetear con algún otro pan antes de retirarme.

- Corre el rumor de que en el vestuario hay gente que no le gusta el pan. ¿Es verdad?

- Las cosas del vestuario se han de quedar en el vestuario. Si hay algún problema con el pan lo arreglaremos desde dentro, ahora bien os puedo decir que esos rumores son falsos. De hecho nos gusta tanto el pan que incluso Iniesta una vez se hizo un bocata de grisines.

- Entonces ¿con cual te quedas?

- Esa decisión no me corresponde a mí. El míster es quien decide, quién dice qué pan entra o qué pan sale.

-  Pues Mourinho el otro día dijo textualmente: “Guardiola ha comprado un pan gallego que a mí me daría vergüenza comprarlo”

- Yo tengo por costumbre no hablar de los gustos del rival. Si a ellos no les gusta el pan gallego es cosa suya, nosotros hemos de centrarnos en nuestros panes y los del resto nos dan igual.

- Entonces, ¿te quedas el gallego?

- Te repito que la decisión no me corresponde a mí, pero si fuera el escogido tengo que decir que lo he visto en muchas mesas y es un gran pan. Seguro que si llega se adaptará en seguida a nuestra manera de comer y aportará mucha unidad al equipo. Todo alimento que venga es siempre para sumar.