Hoy voy a enseñaros bajo mi humilde y distorsionadísimo punto de vista que la canciones infantiles a veces no son simples pasatiempos, sino que pretenden ser armas de control psicosocial. A través de la famosa canción “El patio de mi casa”, propuesta por los padres de Jaimito ya hace mucho tiempo, veremos cómo se intenta moldear la psique de los infantes de forma premeditada.
Jaimito, un niño de familia conservadora, se dispone a cantar una canción que sus padres le han enseñado con sus compañeros de clase:
El patio de mi casa
es particular.
Jaimito deja claro en la primera frase que el patio de su casa es privado. Asimila lo que es la propiedad privada (eliminando tendencias hippies o antisistema) y al mismo tiempo advierte a sus compañeros que su patio no es un ”chiquipark”. Los padres de Jaimito se aseguran no tener mocosos incordiando y que su baño no quede como el de los padres de Pablito después de que todo el colegio fuera a cagar allí.
Cuando llueve se moja
como los demás.
Pero Jaimito acto seguido comenta que su patio sufre inclemencias meteorológicas como cualquier otro, rebajando el tono severo de la primera frase y enfatizando así con sus compañeros, como viniendo a decir: “Eh, todos somos iguales”. Los padres de Jaimito son conscientes de que la socialización apelando a la igualdad nunca falla y la amistad es importante para que Jaimito no sea el chico raro y se haga Emo.
Agáchate,
y vuélvete a agachar,
que los agachaditos
no saben bailar.
Con esta frase Jaimito se acostumbra a dar órdenes enérgicamente, a liderar a los demás como el jefe que algún día sus padres quieren que sea. Una vez Jaimito tiene a todos sometidos, les humilla diciéndoles que no saben bailar para bajarles la autoestima y que no se atrevan a levantarse sin su permiso.
H, I, J, K
L, LL, M, A,
que si tú no me quieres
otra niña me querrá.
Aquí Jaimito se hace el interesante ante sus compañeras de clase, ya que ser un Don Juan es bien visto por la sociedad (y por sus padres), al mismo tiempo que inconscientemente asocia el amor al sexo femenino (no vaya a ser que el niño nos salga maricón).
Incomprensiblemente en este verso se empieza a recitar el Abecedario. Los padres de Jaimito tenían cosas que hacer y lo pusieron para llenar. Empezaron por la ”hache” correctamente hasta que se llega a la “a”, se entiende que para hacer la rima. Eso es lo que defienden los padres de Jaimito, pero la realidad es que después de la “eme” viene la “ene” y la madre de Jaimito no quería que se pudiera rimar con “pene”, no porque no le gustarán los penes (que sí le gustaban, y mucho además), sino porque no quería que algún graciosillo se inventara una rima con esa palabreja. Años después de haberse decidido por la inofensiva letra “a”, la madre de Jaimito descubrió que existía la palabra “polla”.
Y la canción sigue así, repitiendo las mismas frases porque a los padres de Jaimito les importaba su hijo, pero no tanto como para estarse más de un par de horas pensando otras rimas para adoctrinarlo.
Naturalmente los padres de Jaimito no tenían ni pajolera idea de psicología así que lo que salió fue una canción sin sentido que ha confundido a varias generaciones y ahora España es el país con más ninis de Europa.
PD: Jaimito salió Hippie, Emo y homosexual.







