
Así es amigos. El equipo de Pocas Luces formado por mí y un eunuco cortesía de Llums nos mudamos a otro ciberbarrio. Lo peor de todo ha sido el trayecto de una web a la otra, porque en internet hay tanto porno que no puedes navegar 15 minutos sin que topes con una teta.
Fui a la sede central de Llumsdelaciutat que se encuentra en el Nepal y les dije que quería emanciparme. Ellos me dijeron que por favor, que no me fuera. Lloraron mucho e incluso Enric Mauri se tiro por la ventana, pero al ser tan delgado planeó como una hoja y está bien. Me dijeron que me pagarían el triple, que podría tener un harén con 41 vírgenes y sus eunucos correspondientes, pero yo no soy codicioso así que cogí sólo un eunuco y me fui.
Seguiré haciendo lo mismo en mi nuevo espacio Pocas Luces, que se llama igual. No es que se llame “igual”, sino que se llamará del mismo modo que este blog. Tampoco se llamará “del mismo modo que este blog”, ya me entendéis. ¿Cómo debería llamar a mi eunuco? Tengo que ponerle un nombre, porque de momento es el único eunuco que conozco, pero como me encuentre con otro la hemos liado. La gente me pedía que dejara de decir gilipolleces pero sólo han conseguido que las diga en otro sitio.










He encontrado esta noticia en La Vanguardia y me ha parecido una injusticia. Vamos a ver, tirar cosas forma parte de nuestra cultura, de nuestra historia. De hecho los antiguos griegos en sus juegos olímpicos ya practicaban el lanzamiento de disco. Esto parece que lo habíamos perdido. No sé vosotros, pero yo en cuando empezó a salir Bisbal y Bustamante recuperé la tradición helena. Podréis pensar “hombre, ¿entonces por qué te comprarías los discos?” pues porque Extremoduro no es el mejor grupo para ligar. Si, vale, podéis pensar que soy un vendido, pero cosas peores han hecho algunos pare echar un polvo. Mirar a Romeo el cristo que montó. ¿Romeo y Julieta una historia de amor? Eso es una historia de calentura. Que Romeo estaba ya que no le cabía en los pantalones. Romeo lo único que quería era meter su trineo.