Hoy recupero esta noticia que leí hace unas semanas. “Una joven jugaba al baloncesto estando en coma”.  Al principio pensé que coma era el nombre de algún pueblo, por lo que me sorprendió que tal hecho se convirtiera en noticia. Es cierto que vivimos en un país con una tradición futbolística que eclipsa el resto de deportes, pero tampoco hace falta llegar a estos extremos.

Después, exactamente 10 días después de leerme la noticia y crear la asociación “Salvemos al baloncesto”, leí la noticia entera y la entendí:

“Su familia fabricó un aro improvisado simulando una canasta de baloncesto en la habitación del hospital, a sabiendas de la gran afición que tenia Maggie por este deporte. Y cuando se la colocaba en frente sentada en su silla de ruedas y con una pelota de baloncesto, quedaron alucinados de comprobar que la joven lanzaba y encestaba los tiros libres.”

Ante esto quiero lanzar dos reflexiones:

- ¿Quién tuvo la loca idea de que lanzara tiros libres? Yo creo que el guionista que escribe las tvmovies de Antena 3

- ¿Cómo quedo yo ante esto que no las encesto ni despierto y consciente? ¡Por favor dejen de humillarme!

 

“El acto de lanzar una pelota de baloncesto debe ser uno de los instintos básicos más arraigados en Maggie, este movimiento regresó a ella incluso antes de que fuera capaz de volver a hablar o a caminar”, explicaba unos de sus médicos.”

Antes de pensar en el baloncesto probaron con darle la blackberry para que chateara y ponerle un capítulo de Jersey Shore.

 

 

Finalmente quiero recordar que el coma no es nada gracioso y que si la chica no hubiera despertado no habría hecho este artículo. Una malvada profesora un día me dijo que por cada alumno de letras que se deja una coma en un examen, una persona entra en coma. De momento llevo 42, la sanidad pública quiere cobrarme de más.